En el año de 1960 se unen en conversación un grupo de choferes amigos, por cierto todos cayambeños, con el afán de crear una cooperativa de transporte que pondrían al servicio del cantón Cayambe. Después de varias reuniones, decidieron que, de lograrlo, la futura empresa debía convertirse en el motor que genere el progreso de la población.

Los fundadores recuerdan con cierto aire de nostalgia que las primeras sesiones se realizaban en lugares diversos como: las oficinas de la Comisaría Nacional, Radio Ecos de Cayambe, Sede del club 5 de Junio y en varias casas de propiedad de algunos compañeros.

Pensaron primero en el nombre que tendría la cooperativa. Señalaron que éste debía ser simbólico y hacer referencia a los diferentes atributos de nuestro terruño, un hermoso valle donde desde ya crecían las más bellas flores. Y en virtud de aquello llegan al consenso de llamarla Cooperativa de Transportes Flor del Valle de Cayambe.

Así, el 30 de agosto de 1963 se constituye legalmente la organización con la presencia de 14 socios. En primera instancia el Consejo Nacional de Tránsito emite la resolución mediante la que aprueba el permiso de operación con 3 modalidades: camiones, buses y taxis.

El primer presidente de la cooperativa fue el señor Alfredo Méndez Gómez; el señor Antonio Reyes, el primer gerente y el primer secretario, el señor Juan Córdova Solá.

Por aquellos días la competencia era bastante fuerte, pues las empresas de transporte del norte del país eran quienes hacían su recorrido por nuestro cantón, específicamente se detenían en el parque central. Sin embargo, asumieron el reto y arrancaron con la operación de las cuatro primeras unidades de autobuses cuyos propietarios eran: Mariano Rodríguez, Emiliano Fuertes, Leonardo Guaña y Alfredo Méndez Gómez.

Con el transcurso de los años, se suman varios socios con nuevas ideas y bríos que permitieron construir días mejores para la empresa. Cuando el calendario marcaba el año 1975 está institución tenía ya 71 integrantes.

En este mismo año y gracias a la decidida y trascendente colaboración del señor Segundo Durán, por unanimidad se decide nombrarlo Presidente Honorario.

Ya para 1978 la normativa cambia y el Consejo Nacional de Tránsito dispuso que la empresa opere con una sola modalidad, los autobuses.

Promulgando siempre el respeto por el pensamiento y decisión de los socios, se deja al libre albedrío de cada uno para que laboren en la modalidad que se sientan satisfechos. En función de lo actuado, fueron 38 los socios que optaron por permanecer en la cooperativa, mismos que los damos a conocer enseguida:

Enrique Castillo
Gonzalo Castillo
Jorge Albuja
Luis Echeverría
Segundo Zaldumbide
Germán Vásquez
Ignacio Chango
Jorge Oña
Alfredo Méndez
Moisés Gualavisí
Manuel Vásquez
Fabián Muñoz
Alfredo Mantilla
Segundo Proaño
Ramiro Cataña
Francisco Jácome
Medardo Novoa
Jorge Monteros
Amilcar González
Vinicio Unda
Ruperto Monteros
Gerardo Pancha
Medardo Echeverría
Fausto Monteros
Alfonso Cajas
Manuel Maldonado
Gustavo Quinatoa
Carlos Arroyo
Francisco Vinueza
Marcelo Velásquez
Humberto Lema
Carlos Guaña
Misael Monteros
Elisardo Monteros
Rufo Albuja
Luis Cisneros
César Cisneros
Ramiro Tutillo

 

 

Un grupo de ex – socios solicita que se les brinde ayuda para constituir una cooperativa de taxis y, en efecto, sus colegas del volante les apoyan con su contingente para que nazca la “Cooperativa de Taxis 3 de Noviembre”.

El resto de personas posteriormente fueron integrándose a diferentes cooperativas de camiones en el cantón.

De aquí en más la “Flor del Valle”, como la denomina la colectividad, empieza a transportar a sus asiduos pasajeros en unidades modernas, cómodas y seguras, sustentados en el financiamiento proveniente de entidades financieras privadas, con el fin de ofrecer cada vez un mejor servicio.

Ya con esta nueva estructura de la cooperativa, quienes asumen la responsabilidad dirigencial son: el señor Alfredo Méndez, como presidente; el señor Jorge Albuja, en calidad de gerente y como secretario el señor Gustavo Quinatoa.

Para entonces había que estar a la vanguardia en la línea vehicular y optan por adquirir buses marca Ford 350 con capacidad para 22 pasajeros. La ruta que diariamente realizaban era: Parque “3 de Noviembre (Actualmente Parque 23 de Julio), Guachalá, Cuzubamba, Guayllabamba, Calderón y la parada final era en el Parque El Ejido de la ciudad de Quito, cerca al edificio Benalcázar Mil.

El transcurso de los años y el consiguiente crecimiento poblacional en Cayambe, la organización decide renovar su flota vehicular y adquiere autobuses de mayor capacidad y a diesel. En 1990, en atención a un estudio de factibilidad y necesidad se procede con el incremento de 8 cupos para que se adhieran nuevos socios al incesante trabajo que venía desplegando la Flor del Valle.

2 años más tarde, y con la existencia de la Cooperativa San Pedro de Cayambe en la localidad, empiezan varias conversaciones que sugerían la unión de las dos empresas para fortalecerse y no crear disociación ni desacuerdos. Es en función de aquello que a la postre toman la decisión de fusionarse un 13 de abril 1993, lo que arrojó como resultado una institución de mayor solidez y prestigio.

Con el propósito claro de que la fusión acarreará beneficios para nuestros usuarios, se concretó mediante el ingreso de 10 socios, al tiempo que se obtuvo las frecuencias a Los Bancos y Mindo.

Un incremento de cuatro cupos más fue autorizado por la Agencia Nacional de Tránsito en el año 2011 al igual que nueve frecuencias que recorren por la vía E-35: Cayambe, Guachalá, Otón, Cuzubamba, El Quinche, Pifo, Sangolquí, Tambillo y Alóag.

Y para finalizar, y en función de la demanda de los usuarios en el 2014 se aumentó 5 cupos para autobuses, con lo que la nómina de socios ascendió a 65 el 30 de agosto de 2017.